La piel de los niños: problemas más frecuentes en verano

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Por fin llega el verano; muchos niños han estado esperando este momento todo el año para disfrutar de la piscina o la playa y olvidarse de las clases durante unos meses. Para ellos, el verano es la estación más feliz: pueden disfrutar con sus amigos en la piscina o en la playa. Sin embargo, no debemos olvidar la importancia que tiene proteger la piel de los niños del sol, puesto que una exposición de forma prolongada o sin protección puede desembocar en determinadas afecciones cutáneas.

A continuación, vamos a analizar cuáles son los problemas de la piel de los niños más frecuentes en verano.

Los niños y la exposición al sol durante el verano

El sol es necesario para la vida y nos proporciona una de las vitaminas más importantes para nuestra salud: la vitamina D. No obstante, no podemos dejar de lado el hecho de que los rayos solares, especialmente los de onda corta como los ultravioleta, pueden causar problemas en la piel de los niños, y en general de todas las personas, durante el periodo estival.

Los especialistas aseguran que el tiempo de exposición al sol recomendado para recibir la dosis de vitamina D necesaria (1000 unidades internacionales) es de 130 minutos en invierno y 10 minutos en verano. Carecer de esta vitamina eleva el riesgo de sufrir enfermedades en la edad adulta, pero igual de negativo es exceder el tiempo de exposición solar. Estos cálculos son para un tipo de piel neutra y, por tanto, para una piel más oscura o más clara, los datos varían.

El Grupo de Investigación en Radiación Solar de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) determinó que en aproximadamente 30 minutos de exposición al sol al mediodía, durante el verano, se producen los eritemas solares, más conocidos como quemaduras solares. En España, durante las 11:00 y las 17:00 horas, es cuando hay mayor cantidad de radiación ultravioleta, y por lo tanto, se recomienda evitar la exposición solar durante este período de tiempo.

Con el paso de los años, el cuerpo humano requiere menor cantidad de vitamina D, así que los niños no necesitan tomar tanto el sol como los adultos. Es por este motivo, que se debe elegir el factor de protección solar según la edad de los niños.

Los menores de seis meses deben evitar la exposición al sol, mientras que hasta los tres años no se recomienda la exposición directa ni el uso de cremas solares. En este caso, es mejor el uso de ropa como barrera.

Otros problemas de la piel de los niños en verano

Pero el sol no es el único peligro al que se enfrentan los niños en verano. El hecho de estar continuamente expuestos a agentes externos en parques, polideportivos o piscinas, eleva el riesgo de sufrir cualquier afección cutánea, que puede ir desde irritaciones en la piel hasta hongos.

El calor, la humedad y la suciedad son las principales causas de la aparición de afecciones en la piel en verano.

  • Irritaciones en la piel: la piel de los niños es más sensible, sobre todo, en los menores de seis meses. Es por ello que debemos evitar bañarlos en piscinas o playas públicas, así como exponerlos directamente al sol. De lo contrario, aparecerán irritaciones en la piel que pueden desencadenar en problemas cutáneos más graves.
  • Picaduras: las picaduras de insecto en los niños pueden ser alarmantes, puesto que se produce hinchazón de la zona afectada. Sin embargo, no suele ser grave y desaparece en varias horas. Algunos niños pueden ser alérgicos y necesitar de medicamentos para paliar el problema, en cuyo caso, siempre será necesario acudir al especialista. No hay que olvidarse de las picaduras de medusa, que son muy habituales en los meses de verano.
  • Hongos: el contacto con otros niños en la piscina o en vestuarios puede provocar el contagio por hongos o verrugas. Estas infecciones suelen aparecer fundamentalmente en los pies, aunque pueden darse en otras zonas del cuerpo.
  • Dermatitis: si tu hijo sufre una dermatitis, el problema podría agravarse con el contacto del agua de piscinas y playas, que no siempre está limpia de factores irritantes como la sal, en el caso de la playa, o el cloro en el caso de la piscina.
  • Escamación y rojez en las palmas de las manos: se trata de una afección cutánea típica del verano en los niños. Esto se produce debido a la continua actividad de los mismos dentro de las piscinas y el exceso de sudoración en los meses más calurosos.

Precauciones que deben tomar los niños en verano

Al compartir tiempo y espacios con otros niños, el riesgo de contagio es elevado, sobre todo, y como hemos citado anteriormente, en lo que se refiere a los hongos y a las verrugas. Por ello, los niños deberán tomar ciertas precauciones para evitar en la medida de lo posible contraer alguna afección cutánea; entre ellas podemos destacar las siguientes:

  • No compartir toalla con otros niños.
  • Utilizar chanclas en vestuarios o piscinas.
  • Secarse bien los pies después de la ducha.
  • Evitar la exposición solar al mediodía.
  • Ducharse cada día y después de cualquier actividad deportiva.
  • Usar un jabón neutro y crema hidratante de forma diaria.
  • Aplicarles protección solar como mínimo del factor 30.
  • Aplicarles también repelente contra mosquitos y otros insectos.

Los problemas más frecuentes de los niños en verano se pueden disminuir siguiendo los anteriores consejos. Además, el verano puede considerarse como una buena época para los niños; por lo tanto, ¿qué puede haber mejor que disfrutar de esta época del año junto a tus hijos?

José Pascual Albert – Farmacéutico

Nº COLEGIADO 9818 – COF de Valencia

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